De considerarlas sus aliadas, el presidente ha pasado confrontarse con las redes sociales por su supuesta censura, por el uso de bots, y porque sus directivos tienen vínculos partidistas.

De amor y odio, así es la relación del presidente Andrés Manuel López Obrador con las redes sociales. Y es que gracias a esas “benditas” plataformas de TwitterFacebook y Youtube, se logró concretar su triunfo, pero también es en esos espacios donde hay censura, bots, y campañas en su contra orquestadas desde la oposición que lo hacen pensar en crear su propia red social.

Desde hace varios meses, desde la conferencia matutina, el presidente comenzó a increpar a las redes, pero principalmente a Twitter, con la que parece tener una relación de franco odio”, refirió.

En los últimos meses, el presidente ha acusado a las redes sociales de censura, de estar plagadas de bots, de ser plataformas que violan la privacidad, de intentar ser gobierno supranacional e incluso de tener como director a un “militante o simpatizante muy cercano al PAN”.

No siempre fue así. En repetidas ocasiones, López Obrador destacó el papel que tenían éstas en la vida pública al “romper el cerco informativo”.

Con las redes sociales es distinto, ya todos tenemos la libertad para manifestarnos y expresarnos”, aseguró en un mensaje en junio de 2019 tras recibir el botón de oro en Youtube por su primer millón de suscriptores.

Poco a poco su discurso hacia las redes sociales ha tomado tintes de confrontación e incluso ha asegurado que invitará a los directivos de Twitter y Facebook a su conferencia matutina para que respondan “¿quién pompó?” esas campañas en su contra y su administración.

“Vamos a seguir pidiendo respetuosamente a Twitter, Face, que transparenten todo lo relacionado con los bots. Ya Twitter aceptó de que sí hay bots. Ahora, hay que ver cómo se pueden controlar, cuánto se gasta en eso, quién paga, ‘quién pompó’, quién está financiando todas esas campañas”, dijo el 5 de mayo de 2020 en su conferencia en Palacio Nacional.

Mes a mes se han ido sumando episodios de confrontación entre el mandatario mexicano y la red donde tiene 7 millones 738,281 followers. A principios de este año, rechazó la decisión de Twitter y Facebook de suspender las cuentas de Donald Trump ante “el riesgo de una mayor incitación a la violencia” luego de que el entonces presidente estadounidense justificara en un tweet el asalto al Capitolio por parte de sus simpatizantes.

Al pronunciarse al respecto, López Obrador aseguró que llevaría ante el Grupo de los 20 su preocupación por la censura que ejercen ciertas redes sociales.

“No puede haber un organismo particular que decida quitar el derecho que se tiene a la libre manifestación de las ideas, no puede haber una organización privada, en ninguna nación, Estado, que se convierta en un órgano de censura… Yo les adelanto que la primera reunión que tengamos del G20 voy a hacer un planteamiento sobre este asunto”, dijo en su conferencia del 14 de enero.

Para el presidente los hashtags en su contra y de su gobierno no son un comportamiento natural de las redes sociales. Para el mandatario, hay campañas, bots, dinero e incluso afinidades partidistas detrás de esos ataques.

FUENTE: EXPANSIÓN.POLÍTICA-COM.MX

Rossana Reguillo, coordinadora de Signa Lab, laboratorio multidisciplinario del ITESO, explica que, de considerarlas sus aliadas, el presidente ha pasado confrontarse con las redes sociales, principalmente Twitter.