Antes de ser asesinado, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcantar se reunió con dos secretarios de la Marina: el de la administración de Andrés Manuel López Obrador, José Rafael Ojeda Durán, que estaba en sus últimos días, y el recién nombrado por Claudia Sheinbaum, Raymundo Pedro Morales Ángeles, poco después de asumir el cargo.

Guerrero Alcantar fue comisionado por la Secretaría de Marina para trabajar en las aduanas marítimas en enero del 2021, justo cuando el entonces presidente López Obrador decidió entregar a las fuerzas armadas la operación de estos espacios, argumentando que así se combatiría la corrupción.

En menos de un año el contralmirante terminó frente a un esquema de corrupción conocido como huachicol fiscal, en el que sus propios mandos intentaron involucrarlo con transferencias de dinero y entregas directas de efectivo.

En un primer momento, Guerrero Alcantar creyó que ese dinero era para hacer mejoras a las aduanas, pero no tardó en descubrir que se trataba de presuntos sobornos obtenidos mediante el contrabando ilícito de combustible.

Esta trama criminal se caracteriza porque autoridades, empresarios y organizaciones delictivas se coluden para introducir al país combustible que se declara como otras sustancias, para evadir impuestos y generar ganancias estimadas en miles de millones de pesos.

Tras denunciar lo que sabía ante el área de inteligencia, Guerrero terminó en una oficina de la Secretaría de Marina explicando todo ante el mando de mayor jerarquía de la institución.

En el audio de la reunión, obtenido por Aristegui Noticias, se distingue la voz de Rafael Ojeda Durán, secretario de Marina durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, quien hizo preguntas y exigió un reporte escrito sobre todos los elementos involucrados.

Entre interrupciones y preguntas del secretario Ojeda, Guerrero explicó cómo llegó a las aduanas y la forma en que empezó a recibir dinero. Su superior y máximo mando de la Marina dijo que él no estaba involucrado, pero habló de dos caminos para enfrentar el caso de corrupción: destaparlo todo o cerrarlo ahí mismo reubicando al personal.

O destapamos todo esto y me vale madre a mí quién caiga, porque yo no estoy metido en eso; o tratamos de cerrarlo aquí nosotros con el cambio de toda esta bola de cabrones, mandarlos a otros lugares.

Durante el interrogatorio, Guerrero dijo que uno de los principales involucrados en la trama, Fernando Farías Laguna, le comentó que el almirante secretario ya les había llamado cuatro veces la atención por este asunto de corrupción. En lugar de aclarar el asunto, Ojeda respondió con otra pregunta.

En la grabación intervienen cuatro personas: el contralmirante Guerrero en su calidad de denunciante; el secretario de Marina, Rafael Ojeda que dirige la conversación, y dos integrantes de la Secretaría de Marina no identificados.

A pesar de que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene abierto un proceso penal contra mandos navales implicados en la red de huachicol fiscal, no todos los mencionados por el contralmirante Guerrero han sido imputados por algún cargo criminal, ni tampoco han sido expuestos o sancionados por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Hasta el momento, se desconoce cuál será el resultado final de las indagatorias y el proceso penal que ya derivó en una orden de aprehensión en contra de 14 personas, aunque solo fueron detenidas e imputadas 11 de ellas.

Lo que sí se conoce es qué pasó después de la reunión grabada: Fernando Rubén Guerrero Alcantar escribió a mano una carta resumiendo todo lo que sabía sobre la red de corrupción. Semanas después se reunió con el secretario de Marina nombrado por Claudia Sheinbaum, Raymundo Pedro Morales Ángeles.

El marino fue cambiado de adscripción a la aduana de Puerto Chiapas, pidió sus vacaciones y días de licencia para solucionar asuntos personales en Manzanillo. Los días y ubicaciones eran de conocimiento de altos mandos de la Marina, según los documentos consultados en esta investigación.

En el último día de su licencia, el contralmirante Guerrero fue asesinado a tiros por dos sicarios que viajaban en moto. El testigo más valioso de la corrupción en las filas de la Marina había caído y la investigación penal ni siquiera había comenzado.

En el audio entregado a Aristegui Noticias, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcantar explica a grandes rasgos la red de corrupción en la que se vio envuelto y da a conocer dos reuniones que sostuvo, primero con enviados del contralmirante Fernando Farías Laguna y después con el propio mando naval y un acompañante.

En la grabación, el propio mando naval se identifica como “su servidor Fernando Guerrero” y expone su papel en la trama de corrupción.

Los encuentros que aborda coinciden punto por punto con lo señalado en un escrito de su puño y letra que el entonces almirante secretario, Rafael Ojeda, le solicitó en varias ocasiones al inicio de la grabación.

La carta de Guerrero Alcantar fue rescatada al interior de su oficina, tras su asesinato.

En el audio entregado a Aristegui Noticias, el contralmirante Fernando Rubén Guerrero Alcantar explica a grandes rasgos la red de corrupción en la que se vio envuelto y da a conocer dos reuniones que sostuvo, primero con enviados del contralmirante Fernando Farías Laguna y después con el propio mando naval y un acompañante.

En la grabación, el propio mando naval se identifica como “su servidor Fernando Guerrero” y expone su papel en la trama de corrupción.

Los encuentros que aborda coinciden punto por punto con lo señalado en un escrito de su puño y letra que el entonces almirante secretario, Rafael Ojeda, le solicitó en varias ocasiones al inicio de la grabación.

La carta de Guerrero Alcantar fue rescatada al interior de su oficina, tras su asesinato.

-Con información de Aristegui Noticias